La Denominación de Origen Protegida Islas Canarias – Canary Wine forma parte de las doce entidades de Galicia, Canarias y Cataluña integradas en este proyecto supraautonómico, que apuesta por la inteligencia artificial, los drones y el manejo regenerativo del suelo para modernizar el cultivo de la vid en fuertes pendientes.
La Denominación de Origen Protegida Islas Canarias – Canary Wine participa en Penvitis+, un proyecto supraautonómico que reúne a doce entidades de Galicia, Canarias y Cataluña con un objetivo común: avanzar en la modernización de la denominada viticultura heroica mediante nuevas herramientas tecnológicas y estrategias de manejo del viñedo.
Coordinado por el clúster catalán Innovi, Penvitis+ cuenta con una financiación pública de 599.238 euros procedentes del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA). Entre las entidades participantes se encuentran, además de la DOP Islas Canarias – Canary Wine, la D.O. Ribeira Sacra, Adegas Moure, el CR DOQ Priorat, Celler Mas Doix, Bodegas Viñátigo y centros de investigación como Evega-Agacal.
El proyecto pone el foco en un modelo de viticultura condicionado por pendientes superiores al 30%, terrenos donde la mecanización resulta especialmente compleja y buena parte del trabajo continúa dependiendo del esfuerzo manual. A estas dificultades se añaden otros desafíos como el cambio climático, la falta de relevo generacional y la creciente presión de plagas y enfermedades.
Inteligencia artificial para anticiparse a plagas y enfermedades
Uno de los grandes ejes de Penvitis+ será la aplicación de inteligencia artificial al viñedo.
El proyecto prevé desarrollar algoritmos capaces de anticipar al menos el 80% de las incidencias de plagas y enfermedades, combinando modelos como Fitovit, utilizado en Galicia, con sistemas de inteligencia artificial desarrollados en Canarias. La validación científica corresponderá a Evega-Agacal, que evaluará la precisión de estos modelos tanto en Galicia como en Canarias.
La participación de la DOP Islas Canarias – Canary Wine se produce, por tanto, en un proyecto en el que el Archipiélago comparte escenario de trabajo con otros territorios vitivinícolas caracterizados por unas condiciones especialmente exigentes para el cultivo de la vid.
Drones para trabajar en los terrenos más difíciles
La segunda gran línea de actuación es la utilización de drones para tratamientos fitosanitarios.
Según los objetivos recogidos en Penvitis+, esta tecnología podría permitir reducir en un 30% el tiempo de trabajo manual destinado a estas tareas, además de mejorar la seguridad en zonas de difícil acceso. En Galicia, las parcelas de Adegas Moure, algunas con pendientes de hasta el 70%, actuarán como una de las principales plataformas de prueba.
Tecnología aplicada, por tanto, a uno de los principales condicionantes de la viticultura heroica: la dificultad para mecanizar trabajos que, en terrenos con fuertes pendientes, resultan especialmente exigentes.
Suelos más resilientes frente al cambio climático
El tercer pilar de Penvitis+ se centra en las prácticas regenerativas y la mejora de la salud del suelo.
Mediante el empleo de cubiertas vegetales y el manejo del follaje, el proyecto se marca como objetivo reducir en un 30% los efectos de los golpes de calor, favoreciendo tanto la maduración de la uva como la resiliencia del viñedo.
La iniciativa parte de un contexto en el que el cambio climático está modificando las condiciones de cultivo: episodios más intensos de calor, alteraciones en los ciclos de maduración y una mayor incidencia de enfermedades fúngicas forman parte de los problemas que Penvitis+ pretende afrontar.
Innovación compartida entre territorios vitivinícolas
Más allá de las pruebas concretas, Penvitis+ persigue que las soluciones desarrolladas puedan replicarse en otros territorios vitivinícolas, favoreciendo la sostenibilidad de zonas rurales en las que el viñedo desempeña un importante papel económico y cultural.
La presencia de la DOP Islas Canarias – Canary Wine sitúa al Archipiélago dentro de esta cooperación entre territorios de Galicia, Canarias y Cataluña en torno a algunos de los grandes retos que afronta actualmente la viticultura en condiciones extremas.
Inteligencia artificial, drones y nuevas estrategias para cuidar el suelo convergen así en un mismo proyecto con una finalidad muy concreta: buscar nuevas herramientas capaces de contribuir al futuro de la viticultura heroica y hacer frente a unas condiciones de cultivo cada vez más exigentes.




