A comienzos de marzo, Tenerife recibió la visita de un grupo de 20 profesionales de la Asociación de Vinólogos de Holanda, que viajaron al archipiélago para conocer de cerca uno de los territorios vitivinícolas más singulares del mundo: el de la DOP Islas Canarias – Canary Wine.
Durante varios días recorrieron paisajes volcánicos, viñedos y bodegas para comprender sobre el terreno la identidad de los vinos canarios. Este viaje profesional, organizado con la colaboración de GMR (Gestión del Medio Rural de Canarias) y Volcanic Experience, permitió a los participantes descubrir la singularidad de una viticultura marcada por el Atlántico y el origen volcánico de las islas.
Primer encuentro con el Canary Wine
La llegada del grupo a Tenerife marcó el inicio de una intensa agenda dedicada a explorar el universo del Canary Wine. Tras aterrizar en el sur de la isla, los visitantes se trasladaron al norte, donde tuvieron su primer contacto con la gastronomía local en un tradicional guachinche, acompañando la cocina canaria con vinos del territorio.
Ese mismo día participaron en una presentación dedicada a Canary Wine, donde pudieron descubrir la historia y la singularidad de la vitivinicultura del archipiélago: viñedos libres de filoxera, variedades autóctonas únicas y una viticultura que se extiende desde el nivel del mar hasta cotas cercanas a los 1.700 metros de altitud.
Estos factores, junto con la influencia de los suelos volcánicos y los vientos alisios, configuran vinos de enorme personalidad, capaces de expresar con claridad el paisaje del que nacen.




Visitas a bodegas de la DOP Islas Canarias – Canary Wine
Durante el recorrido por Tenerife, el grupo tuvo la oportunidad de visitar algunas bodegas adscritas a la DOP Islas Canarias – Canary Wine, donde pudieron conocer de primera mano distintos enfoques de elaboración y viticultura.
Una de las primeras visitas fue a Bodegas Viñátigo, donde Juan Jesús Méndez compartió con los visitantes el trabajo de investigación y recuperación de variedades autóctonas que ha contribuido a revalorizar el patrimonio vitivinícola del archipiélago.
El itinerario incluyó también una parada en Bodega Monje, donde Felipe Monje recibió al grupo para compartir la historia familiar de la bodega y su visión de los vinos volcánicos de Tenerife.
Más adelante, los visitantes pudieron conocer el proyecto de Bodegas Tajinaste, donde se adentraron en el paisaje vitícola del valle y en la identidad de unos vinos profundamente ligados al territorio.
En cada una de estas visitas, los vinólogos holandeses tuvieron la oportunidad de catar vinos elaborados con variedades locales y comprender cómo la combinación de suelos volcánicos, clima atlántico y tradición vitícola da lugar a vinos únicos en el panorama internacional.
El paisaje que da origen al Canary Wine
Más allá de las bodegas visitadas, el recorrido permitió al grupo observar de cerca los paisajes vitivinícolas que caracterizan al norte de Tenerife. Viñedos cultivados en pendientes pronunciadas, pequeñas parcelas trabajadas manualmente y sistemas tradicionales de cultivo que forman parte del patrimonio agrícola del archipiélago.
Este modelo de viticultura, profundamente vinculado al territorio, es una de las claves que explican la personalidad del Canary Wine.
En Canarias, la viticultura no solo es una actividad agrícola. Es también una expresión cultural que ha modelado el paisaje durante siglos y que hoy continúa viva gracias al trabajo de viticultores y bodegas comprometidos con la identidad de sus vinos.
Un territorio que vuelve a viajar por el mundo
La visita de la Asociación de Vinólogos de Holanda representa una nueva oportunidad para seguir proyectando el Canary Wine a nivel internacional.
Durante siglos, los vinos de Canarias fueron apreciados en los principales puertos del Atlántico, conquistando mercados en Europa y América. Hoy, ese legado histórico vuelve a cobrar fuerza gracias al trabajo de viticultores y bodegas que continúan explorando el potencial de este territorio volcánico único.
La experiencia vivida por este grupo de 20 profesionales del vino demuestra que el Canary Wine sigue despertando interés entre expertos internacionales, atraídos por la autenticidad de un territorio donde cada vino cuenta la historia de un paisaje volcánico y de una tradición vitivinícola excepcional.





