La experta sumiller y fromelier Guillermina Sánchez Cerezo ha destacado como un valor la peculiaridad de los quesos y vinos de Canarias, que hace de ellos unos productos “únicos”. “No vendes solo un líquido”, apunta en el caso de los vinos de las Islas. Vendes también una singularidad geográfica y todo el trabajo que hay detrás. Tanto el vino como el queso, sostiene, son “productos vivos”.

Guillermina Sánchez Cerezo ha impartido un módulo sobre los quesos en restaurantes y en tiendas en el Curso Profesional de Sumiller del Campus del Vino de Canarias organizado por Canary Wine, que acoge, desde el pasado mes de febrero, el municipio tinerfeño de La Guancha. Durante los días 2 y 3 de abril, Sánchez Cerezo ha tratado la historia de los quesos, sus tipologías o clasificaciones, pero, también, otros aspectos relacionados con la restauración, como la manera de servirlos o cortarlos.

La reconocida sumiller ha asegurado que es un momento “interesante” para los profesionales del sector debido a las nuevas tendencias  sobre el consumo del queso. “El cliente ha evolucionado, está más formado y especializado que años atrás” y eso, afirma, es una oportunidad para mostrar todo lo que hay detrás del producto: su historia, sus características y sus fabricantes.

Sánchez Cerezo considera que la formación es esencial, sobre todo en regiones turísticas como Canarias, para saber explicar y vender al cliente todo lo que rodea al producto. La experta resalta las ventajas de consumir productos kilómetro cero o de cercanía que potencian la economía local y permiten conocer el origen de lo que comemos.

Sánchez Cerezo compagina su participación en cursos y eventos con su trabajo en la tienda de quesos QAVA x Martín Afinador en Madrid, donde los productos que ofrece son todos de origen español y de carácter ecológico. Además, ejerce como “sumiller itinerante” en el Restaurante La Caníbal, cercano a la estación de Atocha de la capital madrileña.