El presidente de la Asociación Madrileña de Sumilleres, Javier Gila, ha destacado la “maravillosa” diversidad de los vinos de Canarias, en cuanto a zonas vitivinícolas, variedades autóctonas y tipologías, como un valor importante que ha hecho que estos vinos sean reconocidos internacionalmente.

No obstante, pese a ser “vinos históricos”, este sumiller canario cree que deben valorarse más en el lugar de origen y en el sector de la restauración de las Islas. “A veces me he llevado una desilusión porque no se ofertan vinos canarios en todos los restaurantes u hoteles del archipiélago”, confiesa. “Es necesario hacer patria, hacer ruido, en el lugar de origen. En cualquier carta de Canarias debería haber vino de las Islas”.

Javier Gila ha viajado a Tenerife, donde ha impartido los días 7 y 8 de mayo unas clases en el Campus del Vino organizado por la DOP Ycoden Daute Isora con la colaboración de la DOP Islas Canarias. Una iniciativa “espléndida”, sostiene, ya que amplía y mejora la formación en el mundo de la hostelería de Canarias y esa cualificación permite ofertar un mejor servicio a los turistas y hacer disfrutar a los clientes.

En sus clases, Gila ha explicado a los alumnos todo lo que conlleva el servicio del vino en un restaurante, su “día a día” desde la compra y la selección de los vinos hasta la conservación y la elaboración de la carta.

Aunque considera necesario un mayor reconocimiento para la profesión de sumiller en España, acorde a la valoración que recibe en países como Francia o Italia, para el presidente de la Asociación Madrileña de Sumilleres esta práctica tiene un futuro “esplendoroso”, pues puede verse ya cómo se van ampliando los módulos de formación relacionados con ella.

Javier Gila se dedica actualmente al asesoramiento de restaurantes, hoteles y bodegas y ha trabajado como sumiller en grandes hoteles de lujo en Madrid. Asimismo, se ha erigido en varias ocasiones como el mejor sumiller de España en campeonatos nacionales y ha representado al país en certámenes en Francia y Canadá.