Félix Meana ha trabajado con el laureado chef José Andrés y ahora es propietario de Katie Button Restaurants, que sirve 600 comidas diarias, 900 los fines de semana, con más de 100 empleados.

¿Qué le llama la atención al público americano de los Canary Wines?

Es una particularidad que se haga un vino en las Islas Canarias. El público americano quiere aprender, ser educado. Los vinos de península tienen mucha aceptación, pero cuando les traes un vino de las Islas Canarias y les hablas del suelo volcánicos de las más de 80 variedades de uva es muy atractivo para ellos. Sobre todo, las notas de ahumados, de especias, eso le gusta mucho al americano. Los vinos de Napa (California) son vinos de mucha madera, fuertes y estructurados, y estos son un poco más ligeros, con medio cuerpo, que los hace fascinantes. Soy español y a mi me encantan igual.

¿Qué factores juegan a favor de que un americano opte por un Canary Wine?

El precio es uno de esos factores. Que sean aventureros. Para irse a sota, caballo y rey, siempre tendrán un Rioja, Ribera o Rías Baixas, pero siempre les recomiendo otras áreas geográficas con las que les puedo sorprender. Es muy fácil para mi sorprender a alguien con la DO Islas Canarias. Dan mucho juego y al americano le gusta aprender, es un público muy agradecido.

¿Cuál es la principal característica que más aprecia usted de los Canary Wines?

El suelo volcánico. Sólo con el cuidado de cómo trabajan estas viñas es espectacular.

¿Cómo seguir entrando en el mercado americano con lo grande que es?

Te digo una cosa. Yo que soy restaurador y tengo restaurantes en Estados Unidos, en mi carta tengo 120 vinos, de los que ofrezco 40 vinos por copa y de ellos tengo tres vinos de las Islas Canarias, con eso te lo digo todo.