Una copa de un buen vino (preferiblemente tinto) para cerrar con la jornada del día… trabajo, familia, amigos… y solo sostenerla, descansar sobre tu sofá y dejar los zapatos en algún lugar del suelo… si al leer esto sientes una sensación indescriptible y placentera en tu cerebro, somos iguales, es decir eres de esos a los que le encanta beber antes de ir a la cama y tengo buenas noticias para nosotros.

Según un reciente estudio elaborado y avalado por los científicos de la universidad de Harvard y de Washington State, el compuesto químico llamado resveratrol, encontrado en grandes cantidades en la uva tinta, no solo retrasa el envejecimiento y renueva nuestras conexiones sinápticas sino que además nos ayuda a detener la obesidad. El sistema es que las calorías de las copas de vino nos mantienen saciados para poder ir a la cama sin necesitar hacer ese temido tentempié de media noche.

La recomendación es de 2 copas de vino al día para ayudarnos a combatir la obesidad en un 70%. Así que básicamente si estamos preocupados por nuestro peso en estas fechas de diciembre, no solo está permitido sino que además debemos beber media botella de vino cada noche para acabar con el sobrepeso y por si esto fuera poco la universidad de Dinamarca también en un reciente estudio publicó que las personas que consumen vino habitualmente tienen cinturas más delgadas.

Aunque también es necesario aclarar que el vino solo se disfruta con moderación!

Salud 😉